Hasta que el infierno nos separe.


 

Naomi vive con Nicholas desde hace tres años y están en la cuenta atrás de una boda que le trae de cabeza por las intromisiones de una suegra totalitaria. A medida que pasan los días se da cuenta de que ya no soporta a Nicholas: todo es una fachada para presumir en Instagram y preferiría hacerse el harakiri
a casarse con él. El rechazo es mutuo, pero ninguno de los dos quiere romper el compromiso, pues el que se eche atrás tendrá que hacerse cargo de lo que han gastado ya en los preparativos de la boda.
Empieza así una lucha delirante en la que ambos se sabotean y emplean toda la artillería emocional que tienen a su alcance hasta convertirse en enemigos intimos. A medida que la fecha de la boda se acerca, su carrera hacia la destrucción mutua se acelera, pero ahora que no tienen nada que perder pueden ser por
fin ellos mismos y quizá aún queda alguna esperanza de que crucen la línea de meta juntos.


¿Y si tu enemigo resulta ser también tu prometido?






 



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"Las palabras vuelan, lo escrito permanece"